El director de Protección Civil, Diego Morales, destacó acuerdos con comunidades religiosas y advirtió que la medida es necesaria porque “por ahí no encontrás muchos centros de evacuados en los municipios”.
San Juan avanza en la construcción de una red de asistencia que habilitará iglesias y templos religiosos como centros de evacuación frente al peligro inminente de inundaciones. La medida responde a un escenario complejo generado por el retorno abrupto de grandes volúmenes de agua tras más de veinte años de sequías extremas que dejaron cauces y cunetas totalmente obstruidos. El director de Protección Civil provincial, Diego Morales, definió el panorama:“se nos viene una crisis hídrica para la que hay que estar preparado”, remarcando que “vamos a tener mucha agua por los canales, ríos, diques y agua de lluvia”, en relación al impacto del fenómeno de El Niño. En ese contexto, la articulación con las congregaciones religiosas se volvió indispensable para asegurar la contención de las familias que deban abandonar sus hogares.
La necesidad de recurrir a los espacios de culto obedece a la falta de infraestructura municipal acondicionada para emergencias. Según explicó el funcionario este martes, en diálogo con Radio Sarmiento, esta alternativa es fundamental porque “por ahí no encontrás muchos centros de evacuados en los municipios, entonces tenés que gestionar”. Morales hizo hincapié en que habilitar estos lugares requiere un trabajo activo y coordinado, al remarcar que “por ahí me cuesta el que haya lugares donde no encuentro centros de evacuados, y eso debe ser trabajo puntualmente del municipio”. Para solucionar este déficit, la provincia entabló conversaciones con distintas denominaciones, destacando que “hemos gestionado con la iglesia evangélica, la iglesia católica y me falta cerrar con las iglesias mormonas, que también van a servir de centros de evacuados”. En el caso de las congregaciones evangélicas, el avance es concreto ya que “ya han dado la cantidad de gente que pueden ayudar” en sus predios.
Para garantizar el traslado seguro de los afectados desde los puntos críticos hasta los refugios, el plan contempla un operativo especial de movilidad pública. Morales indicó que “hablé con la gente de Tránsito y Transporte para que se genere la carga pública en el momento de la emergencia, que ellos me faciliten colectivos 4×4 para extraer la gente y hacer los traslados”. Esta previsión busca resolver el acceso a zonas anegadas o de geografía difícil antes de que la acumulación de agua impida la circulación de vehículos tradicionales.
El abordaje general de preparación se estructura bajo un enfoque de gestión integral del riesgo que supera la simple intervención táctica. El funcionario puntualizó que en su rol “sos más gestionador, tenés que gestionar la crisis” y adelantó la puesta en marcha de herramientas organizativas clave. Respecto al trabajo conjunto con los cuerpos de auxilio, confirmó que “ya reuní a los bomberos voluntarios para crear un comando unificado”. Toda la actuación se regirá por una norma estricta de trabajo, dado que “estoy trabajando en un protocolo para que tengamos un ordenamiento en cuanto a las actuaciones”, un esquema normativo donde “este protocolo le da a cada quien la responsabilidad propia que tiene”.
La prevención estratégica contempla también la activación del sistema de monitoreo metereológico previo. El director remarcó que “se está trabajando muy fuerte con el tema de las alertas tempranas para poner en movimiento previo a todos los actores”. Sin embargo, aclaró que las administraciones locales deben asumir un compromiso central en el territorio, recordando que “la primer respuesta tiene que ser del municipio”. En esa línea, exigió una tarea previa en cada departamento al señalar que “los municipios tienen que tener un relevamiento certero de dónde se encuentra la gente más vulnerable”. Además, para la limpieza preventiva de los cursos de agua, detalló que “con el director de Hidráulica se han alquilado máquinas retro para ir limpiando y haciendo obras hídricas”.
En los departamentos más distantes del centro provincial, donde un eventual corte de rutas por crecientes aislaría a la población, el plan prevé depósitos y logística sanitaria propia. El titular de Protección Civil explicó que se está buscando “trabajar con Desarrollo Humano para que se creen los depósitos en los municipios alejados donde ya no vamos a llegar en cuanto a la emergencia”. A la par, el esquema sanitario se ajusta de forma previa tras “reuniones con directores de hospitales para ver la parte de sanidad y evaluar si hay que hacer microhospitales”. Finalmente, Morales recordó que la prevención también exige el compromiso ciudadano y la autoridad local, subrayando que “depende del municipio dar la orden a cada frentista de que tiene que destapar su cuneta” para asegurar el libre escurrimiento del agua y evitar desbordes en los barrios.
Fuente: Tiempo de San Juan

























