La bandida Chapanay

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Mural en homenaje a Martina Chapanay - San Juan

 por Alejandro E. Salazar Peñaloza (*)(**)

            Las historias que recorren nuestro país, la diversidad de personajes y sus hazañas nos revelan la rica literatura mezclada con hechos inconclusos o contados en algunos casos con mala intención. Es así como algunos protagonistas de nuestras historias han quedado rotulados como bandidos, ajenos a las leyes, y así desde los sectores dominantes impusieron el orden y el desorden.

            Este artículo pretende describir el rol que ocupó una mujer, que por sus atributos y su vida ha quedado marcada con la etiqueta de “bandida”. Es por esto que a partir de un recorrido bibliográfico se intentará mostrar otra faceta de la sanjuanina Martina Chapanay, que se destacó entre la leyenda y la realidad.

            La falta de fuentes escritas y la tradición oral dibujan a este personaje, considerada para algunos un tipo de “Robín Hood”, mientras que para otros es apenas una forajida más.

            Para contextualizar nos ubicaremos a principios del siglo XIX, época de grandes conflictos político-militares que se podrían resumir en “guerras civiles”. El proyecto de país se dividía en dos grupos totalmente antagónicos que proponían dos estilos de vida; por un lado los federales encabezados por los caudillos provinciales, fieles defensores de las autonomías provinciales, y los unitarios liderados por un grupo de elite que buscaba centralizar el poder desde Buenos Aires y desde allí asumir el control de las provincias.

            No se pretende cuestionar el rol de las mujeres que quedaron encorsetadas en las costumbres de la época, sino que todo lo contrario, se pretende destacar a aquellas otras que por igualar a la figura masculina generan un debate actual. Evidentemente los relatos escuchados y luego transcriptos evocan la necesidad de terminar con la estigmatización de la mujer como el “sexo débil”, sin embargo a costa de rotularla en este caso como una bandida, una mujer fuera de las leyes.

          Los relatos que existen son tantos que se han ido tergiversando cada vez más, lo cual nos permite reflexionar sobre la veracidad dejando además una puerta abierta a la leyenda.

      Si bien no podemos aseverar la fecha de su nacimiento, se especula que habría nacido alrededor de 1800, concordando así con los primeros pasos de la historia argentina. Sus padres, Ambrosio Chapanay, posiblemente un cacique huarpe, y su madre Mercedes González, una española, algunos apuntan que nació en Zonda, sin embargo, el relato de  Pedro Echagüe afirma que su padre era Juan Chapanay y su madre Teodora, y su nacimiento fue en las Lagunas de Guanacache. Evidentemente al no tener documentación, no podemos negarlo ni rechazarlo.

            En su niñez y su relación con otros muchachos forjó un carácter “varonil”, demostrando destreza en el uso del facón y las boleadoras.

            Abandonando la provincia se unió a las montoneras de Facundo Quiroga para 1820, aunque con las derrotas y posterior muerte del caudillo riojano, se alejó, algunos aducen que volvió a San Juan. Sin embargo en otros relatos como los de Marcos De Estrada, la ubican en este período post-Quiroga como asaltante y ladrona de carruajes de viajeros, entre San Luis y La Rioja.

            En San Juan durante el gobierno de Nazario Benavidez (1836), hombre de estirpe federal y fiel aliado de Juan Manuel de Rosas, Martina se unió a su poderoso ejército luchando en la Batalla de Angaco y luego defendiendo la ciudad contra Mariano Acha. Terminada esta etapa, nuestra bandolera parece convertirse en rastreadora y baqueana.

            Se cuenta que su gran amor (o por lo menos compañero) fue Cruz Cuero, compinche en las andanzas, hasta que éste sigue su camino y la abandona, aunque algunos asumen la muerte del bandido. Entre los relatos se destaca la sexualidad de Martina, quien habría raptado a un joven y lo habría tenido en cautiverio aprovechando la ocasión para abusar de él.

            Luego de la muerte de Benavidez en 1858, se unió a las montoneras de Vicente Ángel Peñaloza “el Chacho”, algunos asocian a este período con su relación con Santos Guayama, sin embargo esto parece ser anacrónico.

            El asesinato del Chacho en 1863 a manos de Pablo Irrazabal, dividió a gran parte del ejército chachista. Cuando el general Arredondo se hizo cargo de la provincia de la Rioja, invitó a Martina a unirse al proyecto nacional ofreciéndole un cargo. Esa noche se encontró con Irrazabal y sin dudarlo lo insultó y lo desafió a un duelo. El mayor acusó a Martina de ladrona y que no aceptaría un duelo con alguien así. Sin embargo, luego de idas y vueltas, el duelo con espadas era un hecho. El día acordado y listos para la pelea, Martina lo prepoteó diciéndole: “¡Defendete porque te voy a matar y te voy a matar como matan los hombres, y no como vos asesinaste al Chacho!!!”. Al oír esto Irrazabal entró en pánico y abandonó el duelo, esta frase se escuchaba por toda la región acrecentando la figura de la Martina.

            Luego de sus años de andanzas, volvió a Valle Fértil, los relatos de Echagüe y Estrada hacen un giro redimiendo a la bandolera en heroína. Ssegún se cuenta estuvo un tiempo en prisión y luego se unión a la ley, ayudando a buscar ganado y a los necesitados. Hugo Chumbita refiere a que se le atribuyó dones de sanación.

            Sus últimos días fueron en Mogna – Jáchal, allí ya muy anciana más o menos con 74 años murió; algunos dicen que fue picada por una serpiente, otros que mordida por un puma, fue sepultada en al antiguo cementerio de aquel lugar.

 

            Esta historia o parte de ella resume claramente los vestigios de un tiempo y de un lugar (o varios), donde la civilización y la barbarie se encuentran y se hacen frente, sabiendo que cada uno es cada cual.

 

(*) Prof. Titular de la Cátedra Historia de la Cultura- Fac. de Derecho y Ciencias Sociales-UCC

(**) Prof. Titular de la Cátedra Antropología- Dpto. Historia- FFHA-UNSJ


Bibliografía

Chertudi, Susana, La leyenda de Marina Chapanay, En: Cuadernos del Instituto Nacional de Antropología 7, Buenos Aires, 1968-1971

Fanchin, Ana T., Martina Chapanay en la construcción literaria y en el imaginario popular En: Revista Dos Puntas Año VII- Nº10/2014

Hosbawm, Eric, Bandidos. Barcelona, Crítica, 2001

Chumbita Hugo, Jinetes Rebeldes. Historia del bandolerismo social en Argentina, Buenos Aires. Colihue, 2013

Echagüe, Pedro, La Chapanay, 1884. s/r

 

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