En 1995, bajo la gestión de don Joaquín Uñac y la visión del entonces secretario de Deportes, Néstor Fabián Aballay, nació un sueño: las escuelas deportivas municipales. El objetivo era claro, transformar las calles en canchas y el ocio en disciplina. Así nació la Escuela de Vóley de Pocito.
Hoy, ese grupo de jóvenes que estrenó la red por primera vez regresó a casa. Aquellas chicas, que luego brillarían en clubes locales y en la Selección Sanjuanina, son hoy madres y abuelas que conservan el mismo fuego sagrado.
Un legado que se hizo cemento y madera
Su pasión no solo dejó trofeos; ellas fueron las pioneras que sembraron la necesidad de un espacio propio. Hoy, al verlas jugar en el Estadio Marcelo García, se cierra un círculo perfecto: volvieron para disfrutar, junto a su entrenador de siempre, del estadio que su esfuerzo ayudó a imaginar.
A nuestras pioneras: gracias por no dejar morir la pasión y por enseñarnos que siempre se vuelve al lugar donde fuimos felices.

¡Feliz Día de la Mujer! Pocito, mi ciudad, las saluda con orgullo.

























