Son, junto a los mayores de 65 años y pacientes con hipertensión y diabetes, los sectores de la población considerados de riesgo. La médica generalista y de medicina familiar Claudia Duano Salinas explica sobre la aplicación de repelentes, si sirven los espirales, detalla los síntomas a los que prestar atención, entre otros datos claves de la enfermedad. 

Especialmente en los últimos días, todo el mundo habla del dengue y se preocupa por el avance de la enfermedad transmitida por la picadura del mosquito Aedes Aegypti. La sanjuanina Claudia Duano Salinas, cirujana que realizó su residencia en medicina General y Familiar en CABA, especializada en Lactancia, Crianza y Embarazo, directora del Centro Integral para la Maternidad Nacer (Mendoza 954 sur, teléfono 264 456-2723) y parte del equipo médico del Centro de Salud Ramón Carrillo de Chimbas da algunas claves para tener en cuenta para minimizar los riesgos de contagiarse y en caso de contraer la enfermedad, cómo pasarlo.

.Contagio: “No se contrae por contacto, ni por la saliva, ni por el pis, ni por la caca. Ante la sospecha de dengue, lo primero que hay que hacer es ocuparse de que no le piquen los mosquitos porque es el modo en que se multiplica”.

.Confirmación: “Distinguir entre esta y otra enfermedad no es sencillo porque presenta síntomas bastante inespecíficos. Un caso es sospechoso, tanto en niños pequeños como adultos, ante la presencia de un cuadro febril de menos de 7 días de evolución y sin síntomas respiratorios (no tiene que haber dolor de garganta, ni tos, ni resfrío, ni nada que justifique esa fiebre a través de un catarro) más dos síntomas asociados como vómitos, náuseas, que esté mal de la panza, dolores musculares, dolores articulares, dolores de cabeza (que en los niños pequeños es difícil detectar, quizás se manifieste como fastidio), dolor retroocular, malestar general, falta de apetito, diarrea. La fiebre los primeros días suele dar alta -38-39¦C-, después al tercer día, baja. La indicación en estos pacientes es que ni siquiera vayan a la guardia médica.

A ese cuadro inicial de sospecha, se le pueden sumar otros síntomas más orientadores como la aparición de una exantema -que es un sarpullido en la piel, en todo el cuerpo, no es con ampolla, ni aparece alrededor de la picadura, sino que es una reacción que genera el virus en el organismo- y petequias -puntitos rojos que son pequeñas hemorragias de la piel-.

Con un análisis de sangre común, debería reflejarse en el caso de dengue, la baja de glóbulos blancos y las plaquetas (leucoplenia y plaquetopenia), luego se hace la serología y anticuerpos específicos. Epidemiológicamente estos estudios sirven a las estadísticas de Salud Pública, pero al paciente no le aporta demasiado. Estos análisis se hacen tanto en laboratorios privados como en el Hospital Rawson. El dengue médicamente hablando es de denuncia obligatoria, por lo que debe registrarse para el seguimiento de los pacientes”.

.¿Se medica?: “Hay que ser muy prudente con el uso de analgésicos. Si es leve, solamente se puede ingerir paracetamol. El ibuprofeno, la aspirina, el diclofenac son remedios que alteran la coagulación y una de las complicaciones graves del dengue son las hemorragias. Por eso las petequias, como síntoma de diagnóstico, son un alerta: Si aparecen en la piel de repente un montón de manchitas como lunarcitos rojos que nunca he tenido, son micro hemorragias de la piel. Si ya estoy haciendo ese síntoma y empiezo a tomar de forma indiscriminada cualquiera de los medicamentos que contienen esas drogas, lo más probable es que acentúe ese efecto anticoagulante y pueda tener hemorragias más grandes. Si salen petequias no quiere decir que no curse la enfermedad de manera leve, pero es un síntoma claro que es muy probable que sea dengue”.

.Grupos de riesgo: “Contagiarse de dengue sí puede ser peligroso porque las embarazadas y bebés menores de 6 meses y los adultos mayores de 65 años son parte del grupo de riesgo, al igual que personas con obesidad, que hayan tenido dengue previamente, los diabéticos e hipertensos. Se puede repetir el dengue y se supone que las reinfecciones son más graves que las primoinfecciones. No inmuniza -más que un lapso corto- porque hay 4 serotipos de dengue”.

.Defensas: “Tener las defensas fortalecidas ayuda a combatir como en cualquier otra infecto-contagiosa. Un niño que está bien nutrido, que tiene todas sus vacunas al día, que se ha amamantado a pecho tiene una capacidad de respuesta inmunológica infinitamente mejor que un niño que no”.

.Amamantar: “Mamá con dengue puede seguir dando la teta, sin ningún tipo de riesgo y sin ningún tipo de precaución más que tratar que no hayan mosquitos en su casa”.

. Repelentes y otras medidas de protección: “Se puede usar cualquier repelente, de los que existen en el mercado, desde los 2 meses de vida en adelante. Si uno se fija en las letras pequeñas de los envases dice que son aptos desde los 12 años, pero la Sociedad de Infectología y la Sociedad de Pediatría por la crisis que hay de dengue se han puesto de acuerdo, evaluado riesgos y beneficios y la recomendación hoy está puesta en sí usar estos repelentes. Ante el riesgo de contagio de dengue es menor que el riesgo que puede ocasionar la toxicidad que tiene el repelente.

En cualquiera de sus tipos -en crema o aerosol- primero se deben poner los adultos en las manos o aerolizar y recién entonces desparramar el producto en el cuerpo del niño. No se usa directamente y siempre se coloca sobre la piel expuesta (no es recomendable dejar en pañal al bebé para colocar el producto). Se puede poner sobre la ropa porque trabaja por olor. No se debe colocar ni en las palmas de las manos de los niños (porque se las chupan), tampoco alrededor de mucosas (ojos y boca).

Con los bebés pequeñitos, de menos de 2 meses, se aconseja, rociar el cochecito por abajo o rociar un tul que envuelve el cochecito que protege al bebé cuando duerme. Ese repelente, en esas cantidades no lo va respirar ni lo va a afectar. Se les puede poner aceite de citronela, que en realidad la Sociedad de Pediatría no lo recomienda porque es poco efectivo.

Los productos con DEET o con icaridina -son los dos componentes que sí actúan ante los mosquitos- tienen un lapso de acción de 8 a 12 horas. Por eso es importante saber que el efecto no es por acumulación. Entonces no hace falta hacer más de una aplicación, no hay que repetir. Es más, si uno les pone a los niños el repelente, pero por alguna razón vuelve a su casa, lo que hay que hacer es quitar los restos de repelente con agua y jabón. No hay que sobreexponer a la piel al repelente porque puede generar toxicidad.

Además de ser mucho más fácil de aplicar, el repelente en aerosol tiene mayor porcentaje de DEET que otras presentaciones. Tiene 25% mientras que en crema sólo 8%.

Los espirales, las tabletas o los aparatos con líquido funcionan perfectamente en la prevención. No hay riesgo. Sólo hay que tener en cuenta para evitar riesgos en los niños pequeños, que estén colocados a más de 2 metros de dónde esté.

También se puede usar insecticida en las habitaciones, antes de ir a acostarse, y sin la presencia del niño en el lugar. Previo a irse a dormir hay que ventilar sí o sí las habitaciones y dejar la puerta entreabierta.

La fumigación de la vivienda es recomendable y no tiene que afectar a embarazadas y bebés. Solo se indica no estar en la casa en ese momento y hasta pasadas 4 horas, aunque esto depende de los productos que se usen. Aparte de rociar con veneno la casa, es conveniente hacerlo en el exterior y eliminar todos los recipientes de agua que puedan ser un generador de moquitos desde tapitas, los platos que van debajo de las macetas, cacharros, el receptáculo de los dispensers de agua donde se han encontrado huevos. Si se controla eso, se fumiga el patio y las aberturas de las casas, inclusive las mismas telas mosquiteras, es bastante probable que el mosquito no tenga fuentes de reproducción. Las piletas no suelen ser un gran problema si se tienen cloradas y con agua limpia. De todos modos, cuando la temperatura llega a los 10 grados, dejan de poner huevos y tienen una vida corta”.

Registro local

Según informó la jefa del Departamento de Medicina Sanitaria en San Juan ya hay 550 casos confirmados de Dengue.

La geolocalización de los casos confirmados autóctonos muestra circulación viral en Rawson, Rivadavia, Capital, Chimbas y Albardón.

Fuente: Diario de Cuyo

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