Es una ciudad legendaria descrita por el filósofo griego Platón (c. 429-347 a. C.)

La Atlántida, una civilización increíblemente rica y avanzada, fue tragada por los mares y se perdió para siempre en una historia que ha capturado la imaginación desde siempre. Sin pruebas arqueológicas ni ninguna información sustancial de otras fuentes que no sean Platón, la leyenda plantea más preguntas que respuestas.

La historia de la Atlántida aparece por primera vez en el Timeo de Platón, una de sus obras más tardías. El título del diálogo viene de su protagonista, un filósofo pitagórico ficticio del sur de Italia que habla del alma con Sócrates.

Una estatua de Platón frente a la Academia de Atenas, en Grecia. En la Atlántida, el filósofo del siglo IV creó una parábola sobre el poder que se convirtió en la inspiración de innumerables expediciones infructuosas.

La historia de la Atlántida vuelve a surgir, más detalladamente en el Critias de Platón, el diálogo que lleva el nombre del sofista que contaba la historia en el Timeo. Esta obra continúa la conversación del Timeo, y ahora Critias presenta las teorías del Estado ideal de Platón dentro del contexto de una ciudad real, la Atenas de hace 9000 años. Así mostrará cómo estas instituciones permitieron a los atenienses derrotar a una civilización tecnológicamente avanzada como era la de la Atlántida y seguir prosperando después.

La Atlántida vuelve a aparecer varias páginas después de una descripción de cómo los dioses Atenea y Hefesto fueron nombrados gobernantes de Atenas, de los primeros años de la ciudad y de sus antiguos reyes.

Y aquí encontramos una larga descripción de la Atlántida. La isla era montañosa y surgía del mar. Tenía campos fértiles con una colina central rodeada de anillos de tierra y mar, creados por Poseidón para proteger a su pueblo. Se dice que el primer rey fue Atlas, por lo que la tierra se llamó Atlántida y el océano que la rodeaba, Atlántico. La raza prosperó a lo largo de muchas generaciones y conquistó las tierras alrededor del Mediterráneo.

En este mapa del siglo XVII, con la parte superior orientada hacia el sur, la Atlántida aparece situada entre América (derecha) y África y Europa. Durante la Era de las Exploraciones, los europeos utilizaron la historia de la Atlántida para explicar el origen de las complejas sociedades indígenas que encontraron en América y el Pacífico.

La tierra de la Atlántida producía árboles, metales, comida abundante, y estaba habitada por muchas criaturas, incluidos elefantes. La gente de la Atlántida vivía bien, domesticaron animales, regaban las cosechas, las ciudades se construían con puertos y grandes templos, puentes y canales amurallados y se construyeron puertas para unir los anillos de mar en torno a la isla. Estas últimas estaban decoradas con bronce y estaño; tal era la abundancia de recursos. En el centro de la ciudad había un templo a Poseidón rematado totalmente en plata, con un techo de marfil. El complejo entero estaba además rodeado de un muro de oro macizo, decorado con estatuas doradas. La ciudad tenía fuentes de agua fría y caliente, baños, gimnasios, un hipódromo y una enorme flota de barcos de guerra.

La población era enorme y el ejército podía llenar 10 000 carros. Después se describen las prácticas religiosas, en las que cazaban y sacrificaban toros.

Sencillamente la raza de la Atlántida era la más numerosa, avanzada tecnológicamente, poderosa y próspera jamás vista. Y a pesar de todo, su desaparición sería rápida y dramática.

Aquí se interrumpe la historia y se termina el texto del Critias. Sin embargo, sabemos gracias a referencias previas en el Critias y el Timeo que la Atlántida fue derrotada por los atenienses en una guerra y que se hundió en el mar a causa de terremotos e inundaciones, y nunca más volvió a ser vista.

Platón, al menos aparentemente, presenta la historia de la Atlántida tan solo para demostrar que la antigua Atenas era una gran ciudad y que sus gentes, con la ley en la mano, pudieron defender su libertad frente a una potencia extranjera agresora. Al menos, esa es la intención de Critias el personaje. Ciertamente, la historia también tiene parte de moraleja, que es que la avidez por la riqueza y el poder tan solo traen destrucción.

Como metáfora, la historia de la Atlántida y la victoria de Atenas puede que representen la Batalla de Maratón en 490 a.C., momento de la famosa derrota de los invasores persas de Darío por parte de los griegos. La metáfora de los griegos luchando contra “bárbaros” representados como criaturas míticas tales como centauros ya era evidente en el arte griego anterior a Platón. ¿Acaso el “forzados a defenderse solos” hace referencia a la ausencia de los espartanos en Maratón?.

Fuente: Enciclopedia de la Historia del Mundo #DivulgaciónCientíficaUniversal

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